Hace unos días, una compañera de la Coral en que cantamos, al comenzar el ensayo, se derrumba un tanto, se retira a un lado para ”rumiar” en su sufrimiento. Esto me desconcierta, y, sin saber de qué iba el asunto (después supe que se trataba de un duelo muy familiar) se me ocurrió brindarle un pensamiento: Estamos llamados a ser “dirigidos” por la realidad.
Aun siendo aparentemente tan abstracta la frase, tan general, parece que la colocó para ser activa. Y tanto bien le aportó que pintó una pequeña acuarela con esta dedicatoria: Lo absoluto pasa por la realidad.









