SECRETOS


Después de varios años presentando botellas y botellas, catándolas y comentándolas con todos vosotros, hoy os desvelo parte del proceso de la construcción de esta sección: cómo hacer una cata. Más que las cuestiones técnicas de los pasos de una cata, descritos en mil y un libros de vino y páginas de internet, hoy daré mi versión personal de algunos de los pequeños detalles alrededor de una cata que contribuyen a pasar un buen rato. Aunque muchos me dejaré, aquí tenéis algunas pistas de cómo organizar una cata en vuestra casa vosotros mismos invitando a vuestros amigos a probar varias botellas y hablar de ellas.


Antes de la cata, tenemos que pensar en cuánta gente seremos. Esto es primordial para comprar el número de botellas. Dependiendo de si es una cena, en la que probablemente bebamos más, o específicamente una cata, podemos pensar en 2 ó 4 personas por botella respectivamente. Así pues, para una cena con 3 botellas, de 6 a 8 personas suele ser un buen número.

Entonces, tenemos que pensar dónde comprarlas. En principio no recomiendo hacer una cata con vino que nos hayan regalando. Las razones son varias, generalmente cuando nos regalan una botella, generalmente la guardamos como si fuéramos ardillas y queda olvidada durante mucho tiempo en la cocina y tal vez el vino no esté ya en su mejor momento cuando nos acordamos de ella, además de que las condiciones de guarda han podido no ser las mejores. Es una posibilidad comprar las botellas en un supermercado pero yo prefiero ir a una tienda de vinos. Tal vez pensemos que son más caras allí, pero me parece que es una impresión errónea, hay botellas de precios muy ajustados, sin embargo al haber tanta variedad, también hay otras botellas de precios más altos y nos da la impresión de que el vino es caro en una vinoteca. Pero la razón principal para comprar vino en una vinoteca es que nos pueden aconsejar.

En cuanto al tipo de botellas, creo que como más se disfruta de una cata es cuando todas las botellas comparten rasgos principales: mismo variedad de uva, misma denominación de origen, mismo año. La idea es buscar un rasgo y compararlas: cata de rosados, cata de riberas del duero, cata de gewurztraminers. Pero a la vez, teniendo rasgos que las diferencien: monovarietales de diferentes precios es una buena idea, misma variedad de diferentes denominaciones de origen, una misma botella de diferentes añadas (cata vertical).

Ya en casa, el día de la cata, hemos de tener en cuenta ciertos detalles. El principal, el aire de la casa. Lo más recomendable es haber acabado de cocinar un poco antes de empezar a catar porque los olores de los alimentos pueden impedir apreciar el vino considerablemente. Ciertos alimentos como las alcachofas y el picante enmascaran los aromas del vino. No hace falta decir que el cigarrito ha de esperar, en su caso, al final de la cata.

Durante la cata es muy recomendable organizar un juego. De los más socorridos es envolver las botellas en papel de periódico (cata ciega) y marcarlas (botella 1, botella 2, botella 3, ...). Habiendo apuntado las características principales de los vinos (añada, variedades, denominación de origen, precio), hemos de asociar cada botella con las características apuntadas. Así resulta muy divertido ver si somos capaces de distinguir un rioja de un ribera, una garnacha de un cabernet-sauvignon, una botella de 5 euros de otra de 17. Otra posibilidad un poco más laboriosa pero muy gráfica consiste en disponer de los elementos cuyos aromas encontramos en los vinos. Si decimos que un verdejo tiene aromas de hierba fresca, habremos cogido un poco de hierba del jardín, para un cabernet-sauvignon, un pimiento verde, pétalos de rosa para un gewürztraminer, pimienta negra si probamos un syrah. Es un juego ideal para reconocer y recordar aromas.

Finalmente, como anfitriones, hemos de tener en cuenta detalles, como el orden de cata de cada botella (generalmente de menor a mayor calidad y/o fuerza aromática), las temperaturas de servicio, unas copas adecuadas (probad de oler el mismo vino en un vaso y en una copa de cata, ¡notaréis la diferencia!). Al final de la cata podemos servir en varias copas todos los vinos a la vez y así podremos compararlos mejor.

Os animo que lo probéis un día.


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adrianlopezgarciadelomana arroba gmail punto com

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